Los Dioses de la Naturaleza han trabajado muchísimo para crear seres auto-conscientes. Los Dioses han tenido que hacer difíciles experimentos en el laboratorio de la Naturaleza. De esos tubos de ensayo del Gran Laboratorio salieron diversas formas de animales, algunas con el propósito de elaborar material para la creación del Hombre, otras como desecho de seres semi-humanos, y otros como verdaderos fracasos humanos.
Realmente todas las especies vivientes con excepción de algunas pocas, son desechos vivientes del Reino Humano. Todos los Animales de este Reino de Malchuth caracterizan algún aspecto del Hombre. Todos los animales son verdaderas caricaturas del ser humano.
Empero, es bueno saber que la lucha de los Dioses por crear al hombre, no ha terminado. Todavía el ser humano o llamado humano, tiene que desechar mucho que estará en los jardines zoológicos del futuro.
Debemos saber que lo Real es el Ser, el Intimo, el Espíritu. Empero, además existe en nosotros un factor de discordia; este es el Yo, el Ego, el Mí Mismo.
Resulta interesante comprender que el Yo es Pluralizado. El Yo está constituido por muchos Yoes que riñen entre sí, y que se pelean por el control de la Personalidad Humana. Estos Yoes son "3", son "7", y "Legión".
Los "3" básicos son: El Demonio del Deseo, el Demonio de la Mente y el Demonio de la Mala Voluntad.
Los "7" son los 7 Pecados Capitales: Ira, Codicia, Lujuria, Gula, Envidia, Orgullo y Pereza.
La "Legión" esta constituida por todos los millares de: Pecados Secundarios.
Los "3" y los "7" y la "Legión" son pequeños Yoes, Elementarios Animales creados por la Mente. Estos Elementarios Animales son los enemigos que viven dentro de nuestra propia casa. Estos Elementarios Animales viven dentro del reino de nuestra Alma, se nutren con las substancias inferiores de nuestros Bajos Fondos Animales.
Lo más grave es que estos Elementarios Animales, se han robado parte de nuestra Conciencia. esto lo demuestran las siguientes afirmaciones: Yo tengo Ira, Yo Codicio, Yo Deseo, Yo siento Envidia, etc.
El Ser Verdadero es el Espíritu y este todavía no ha entrado en el hombre porque el Yo tiene invadido el Reino del Alma. Realmente ni el Alma, ni el Espíritu se han encarnado en el hombre. El hombre, el llamado "Hombre", todavía es una posibilidad.
Todavía el Hombre Verdadero está en proceso de creación. Muchos ejemplares de las actuales razas humanas estarán en los jardines zoológicos del futuro. Mucho que tenemos de animal dentro de nosotros debe ser descartado a fin de alcanzar propiamente el Estado Humano.
Cuando acabamos con todos nuestros pecados, el Yo se disuelve. Cuando el Yo se disuelve, encarna el Alma y el Espíritu en el hombre, entonces realmente somos Hombres en el sentido más completo de la palabra.
Cuando llega la muerte, lo único que continúa es el Yo, la Legión del Yo. El Ego o Yo retorna para satisfacer deseos. La muerte es el regreso a la concepción, está es la Rueda del Arcano 10.
El Hombre Verdadero, aquel que tiene encarnada su Alma y su Espíritu, después de la Muerte, en su Cuerpo Astral vive completamente despierto, goza en los Mundos Internos de la Conciencia y de la Percepción Objetiva.
El Fantasma de aquellos que todavía no han disuelto el Yo, ni han encarnado el Alma y el Espíritu, vive en los Mundos Internos con la Conciencia Dormida, Tiene Conciencia y Percepción únicamente Subjetiva.
El Mundo Físico es el Valle de Amarguras, el reino de Malchuth, el reino del Samsara. La Rueda del Samsara gira incesantemente y el Ego va y viene, desencarna y retorna siempre sufriendo, siempre buscando sin hallar. El Arcano 10, la Rueda de la Retribución es terrible, y todo el mundo es esclavo de esta Rueda Fatal de los Siglos.
Quien quiera liberarse de la Rueda Fatal del Samsara, tiene que disolver el Yo y encarnar su Alma.
Esta labor es dificilísima y son muy raros aquellos que lo logran. Realmente el Reino de Malchuth es un filtro terrible. El desecho del filtro es lo común y corriente y esto se lo traga el Abismo. El Oro, lo selecto, el Hombre Verdadero, el Angel es la concepción, y la lucha es realmente terrible.
La Naturaleza es implacable y el nacimiento de un Angel-Hombre cuesta millares o mejor dijéramos, millones de víctimas: "Muchos son los llamados y pocos los escogidos".
Cristo dijo: "De mil que me buscan, uno me encuentra; de mil que me encuentran, uno me sigue; de mil que me siguen, uno es mío".
Krishna dijo: "Entre miles de hombres quizá uno se esfuerce por alcanzar la Perfección y entre miles que se esfuercen quizá uno me conoce de verdad".
Esta es la tragedia del Arcano 10 de la Kábala.
Símbolos del Sephirote Malchuth son: Los Dos Altares, La Cruz de brazos iguales, el Círculo Mágico, el Triángulo del Arte Mágico. Malchuth se relaciona con los pies y el ano.
"Cuando llega la muerte, lo único que continúa es el Yo, la Legión del Yo. El Ego o Yo retorna para satisfacer deseos. La muerte es el regreso a la concepción, está es la Rueda del Arcano 10.
Tarot y Kabala
Samael Aun Weor
Ciclos empiezan, ciclos concluyen. Nuestra vida es un constante cambio.
Este es el preciso momento para hacer un alto en nuestra existencia y
revisar nuestro recorrido por este mundo. Hacer un balance y eliminar
todo lo inservible, conservar solo lo que es util en nuestra existencia.
Este es el momento de la accion, pongamos en practica todo aprendido
y leido, pues recordemos que la practica hace al maestro.
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domingo, diciembre 29, 2013
jueves, enero 12, 2012
El Instructor Elemental Del Medico Gnostico
Las aspiraciones del hombre elemental engendraron a su instructor elemental, y lo crearon. El instructor elemental del médico Gnóstico es un Maestro en "ELEMENTOTERAPIA".
Cuando los lectores de este libro, quieran hacer uso medicinal de una planta, deben acudir a su "Intercesor Elemental", rogándole practique el rito elemental de la planta, y ligue al elemento vegetal, al órgano enfermo del paciente. Sólo se le debe dar libertad al elemental vegetal, cuando ya haya sanado el cuerpo del paciente. Entonces, ya sano el enfermo, se le ruega al Intercesor Elemental, poner en libertad al elemental vegetal.
La gente que vive en la ciudad, y que tiene que comprar las hierbas en el mercado, practicará alrededor de la planta el rito elemental, rogando luego a su intercesor elemental, ligar el elemental de la planta al órgano u órganos enfermos del paciente.
Entonces el intercesor elemental, ligará con cordones fluídicos el elemental de la planta al órgano u órganos enfermos del paciente. Es asombroso contemplar al elemental vegetal sanando al enfermo, reconstruyendo los órganos enfermos del paciente.
Como son millones las plantas medicinales, es claro que nuestros lectores necesitarían ser pozos de sapiencia, o Gurús-Devas, para saberse de memoria todos los ritos elementales de todos los vegetales de la naturaleza. Afortunadamente cada ser humano tiene un intercesor elemental de la naturaleza, el cual sí tiene esa sapiencia elemental. Invoque entonces el médico Gnóstico, a la persona que va a echar una hierba a la olla, rogándole que practique el rito elemental de la planta, y ligue ese elemental vegetal a los órganos enfermos del paciente. Así, esos elementales vegetales quedarán ligados con cordones astrales a los órganos enfermos del paciente, y estos enfermos sanarán, porque no son las plantas las que curan, sino los elementales vegetales de ellas.
Cada vegetal tiene su elemental, y por lo tanto, hay que rogarle al intercesor elemental practique el rito de cada planta. El intercesor elemental es nuestro mismo instructor elemental de la naturaleza.
El instructor elemental posee la suprema sabiduría en magia elemental de la naturaleza. Con su ayuda podemos abrir los almacenes y registros de la Madre Naturaleza, y podemos estudiar la profunda sabiduría encerrada en las memorias del mundo elemental.
Todo aquel que reciba la Espada de la Justicia, tiene el poder de dirigir a su instructor elemental y hacerlo visible a sus discípulos para protegerlos de los magos negros.
Durante el reinado del emperador Carlo Magno, muchas gentes y seres elementales penetraron profundamente en nuestra atmósfera física, y fue precisamente por ese tiempo que nació la literatura romántica de la "Mesa Redonda" y de los "Caballeros del Rey Arturo".
Los grandes reyes elementales de la naturaleza viven en un estado de dicha inefable, ellos son dioses creadores. La Magia-Natural o Elementoterapia, es tan antigua como el mundo; este conocimiento pasó de los Lemures a los Atlantes, y de allí fue transferido a los grandes Hierofantes del viejo Egipto.
Si consultamos la historia, nos daremos exacta cuenta de que los grandes hombres del pasado estudiaron bajo las protectoras alas del Egipto elemental. Solón, el gran legislador griego, Moisés, Apolonio de Tiana, todos ellos recibieron su sabiduría del Egipto elemental.
Los cimientos del gran período egipcio, están fundados sobre una antiquísima actividad neptuniana basada en las leyes elementales de la naturaleza. Los egipcios denominaron a esa profunda conciencia neptuniana, el "Amenti".
Cuando el médico Gnóstico se afilia a una escuela interna de magia elemental, tiene que estar bien ejercitado en cuerpo astral, para poder traer todos sus recuerdos al cerebro físico.
En el Egipto elemental, existe una escuela de magia elemental, a la cual puede afiliarse el estudiante. Esta escuela es el templo de la Esfinge Elemental.
Toda la naturaleza es el cuerpo de una diosa que existe en el plano astral; esa diosa tiene en su cabeza una gran corona de reina, y usa túnica blanca resplandeciente. Ella es la que manda en la naturaleza, y es la bendita Diosa Madre del Mundo. En los mundos internos tiene un templo donde oficia y manda; ese templo tiene dos altares, y en medio de ellos vemos un león de oro macizo, que simboliza al "León de la Ley".
Es necesario que el mago aprenda a hablar con esa diosa en el plano astral. La Diosa Madre del Mundo también tiene un intercesor elemental que es la Esfinge elemental de la naturaleza. El mago debe aprender a mandar esa esfinge y a conversar con esa Diosa para hacerse amo de la creación entera.
"Salve NUIT, eterna Seidad Cósmica"."Salve NUIT, luz de los cielos".
"Salve NUIT, alma primordial y única".
"IAO IAO IAO IAO".
"Entonces cayó el sacerdote en un profundo éxtasis y habló a la reina del cielo: Escribe para nosotros tus enseñanzas. Escribe para nosotros tus rituales. Escribe para nosotros la luz".
"Y la reina del cielo, dijo de este modo: Mis enseñanzas no las escribo. No puedo. Mis rituales en cambio, serán escritos para todos, en aquella parte que no son secretos. La ley es así por un igual. Hay que operar por la acción del Báculo y por la acción de la Espada. Esto deberá aprenderse y así deberá enseñarse".
En la escuela de la esfinge elemental de la naturaleza aprendemos la poderosa sabiduría elemental. Esta escuela se halla en el mundo astral, y el que quiera afiliarse a ella tiene que saber viajar en cuerpo astral.
La imagen de la esfinge es tan solo el símbolo material de un gran genio elemental de la naturaleza, el único guardián de la antiquísima sabiduría de la gran Madre Naturaleza.
Cuando algún Gnóstico solicita entrada a ese Templo de la Esfinge, los guardianes lo examinan minuciosamente para ver si es digno y merecedor de entrar e ingresar a esa escuela como discípulo. En términos de magia práctica, ello significa que se "mide" su columna espinal. Para el efecto se une momentáneamente al estudiante con su Íntimo, y se le ordena alargarse para "medirle" la columna espinal, y si el "Guardián o Tejador" se lo permite, ingresará al templo como discípulo.
Los masones de la antigüedad eran discípulos de esta escuela de magia elemental. El Maestro de esta escuela es un antiguo Faraón Iniciado, que enseña a sus discípulos la Magia Elemental.
Existe también en ese viejo Egipto elemental, el "Gallo" o "GAIO", con su "I.A.O". Este es un Dios elemental de la naturaleza, que asume la figura del "gallo", y si el discípulo desea despertar su Kundalini, puede rogarle a ese Dios elemental de la naturaleza, y recibirá ayuda, pues este Maestro elemental es profundo en la sabiduría de la serpiente.
El gallo no podía faltar en la pasión del Señor; él es el símbolo de la fuerza sexual. El "gallo" de la pasión es sagrado.
Los átomos elementales de la naturaleza son "Prana". Las conciencias elementales de la naturaleza son "Prana", es decir vida, y el que hable contra los elementales habla contra la vida, y los príncipes de los elementales le cierran las puertas.
Los dioses elementales son imponentes y terribles, especialmente HORUS (se pronuncia Aurus), que en su antebrazo lleva varios brazaletes o anillos de oro macizo, y cuando entrega uno de estos a un "Iniciado", entonces éste se convierte en guía de un gran pueblo.
El colegio de la Esfinge Elemental de la naturaleza está dentro de las entrañas mismas de la naturaleza, y es allí donde somos introducidos y se nos presenta el "Código" de las leyes de ésta. Pero para ello tenemos que pasar primero una gran prueba, llamada en ocultismo "La prueba del Santuario". Muy pocos son los seres que han podido pasar esa gran prueba, y aquellos que la pasan reciben un "anillo" de sustancia "monádica", en el cual está grabado el Sello de Salomón.
El médico Gnóstico debe aprender a utilizar su "Instructor Elemental" para curar a los enfermos. El médico Gnóstico debe aprender a manipular las sustancias elementales de la naturaleza para curar. PRANA está hecho de las más variadas sustancias elementales de la naturaleza que el médico gnóstico debe aprender a manipular.
Tratado de Medicina Oculta y Magia Practica
Samael Aun Weor
Publicadas por
Misionero Gnostico
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