Las enseñanzas de los Maestros nawas «Tlamatinime» tienen muchos puntos de contacto con el Sepher Yetzirah judío. En los treinta y dos senderos de sabiduría del Sepher Yetzirah que habla de la dualidad de Ain Soph y de sus diez Sephiroth. En el capítulo III hablamos de la médula espinal, el Arbol de la Vida en el hombre, y ahora, sólo como referencia, hablaremos del Arbol de la Sabiduría, de los diez sephiroth con cuyos creadores veintidós arcanos mayores -letras, sonidos y números- el Logos formó el Universo.
De Ain Soph emana toda la creación, pero la creación no es igual ni en esencia ni en potencia a Ain Soph. El Ain Soph, por medio de su divina luz increada, irradia de sí mismo a una inteligencia, a un poder que, si originalmente participa de la perfección e infinitud de su credo, por derivarse de El tiene un aspecto finito. A la primera emanación Ain Soph, la Kábala la llama "El Inefable Anciano de los Días". El Anciano de los Días es el Ser de nuestro Ser, el Padre y Madre en nosotros.
