Vivid de instante en instante, de momento en momento, sin el doloroso peso del pasado, sin preocupaciones por el futuro.Relajad la mente. Vaciadla de toda clase de pensamientos, deseos, pasiones, etc.
No aceptéis dentro de tu mente ningún pensamiento.
¡Antes que la llama de oro pueda arder con luz serena, la lámpara debe estar bien cuidada al abrigo de todo viento!.
¡Los pensamientos terrenales deben caer muertos a las puertas del templo!.